Hogares, oficinas, locales… El suelo laminado se ha consolidado como uno de los revestimientos más populares, por su capacidad para imitar a la perfección la estética de las maderas naturales. Gracias a esto, es una solución mucho más accesible que, además, no requiere de tanto mantenimiento como la madera natural.
Claro que, detrás del atractivo de su precio, y la instalación sencilla, antes de tomar una decisión deberías conocer y valorar las ventajas e inconvenientes del suelo laminado, desde su durabilidad o su resistencia a la humedad. Como instaladores de suelo laminado en Barcelona con años de experiencia, sabemos todo lo relacionado con este tipo de revestimiento para el suelo.
Permítenos que te hablemos de todas sus características, desde sus múltiples ventajas a las desventajas que deberías valorar para decidir si encaja o no con tu hogar.
Las principales características del suelo laminado
Antes de nada, ¿estás seguro de que sabes bien lo que es un suelo laminado? Debes saber que no se trata de una madera natural, sino que es un producto sintético multicapa, diseñado para replicar la apariencia de la madera o la piedra.
Capas del suelo laminado
Lo primero de todo, los suelos laminados por norma general se componen de cuatro capas, cada una con una función específica.
Capa de desgaste
La primera capa se la conoce como capa de desgaste, u overlay. Se trata de la capa superior, fabricada con resina de melamina de alta resistencia. Está clasificada mediante el índice AC (Abrasion Class). Cuánto mayor sea el número, mayor resistencia tendrá.
Capa de diseño
Esta capa está fabricada con papel fotográfica de alta resolución, que imprime el patrón deseado, por ejemplo, simular el roble o el nogal. En otras palabras, es la que define el aspecto visual del suelo laminado.
Núcleo
La tercera capa es el núcleo, es decir, la capa principal y la más gruesa, generalmente compuesta por Fibras de Alta Densidad (HDF), aunque otros modelos son de densidad media (MDF).
Capa estabilizadora
La última capa se encuentra en la parte inferior, y se la conoce como Backing Layer. Está fabricada con resina de melamina, cuya función es la protección del núcleo de la humedad que asciende desde el subsuelo.
Sistema de instalación
La principal característica del suelo laminado es su sistema de instalación mediante el mecanismo clic. Las lamas se encajan unas con otras sin tener que usar pegamento, por lo que es mucho más fácil de instalación que el suelo de madera natural como el parquet.
Las ventajas del suelo laminado
Vamos a comenzar con la comparación de los inconvenientes y ventajas del suelo laminado, empezando, por supuesto, por sus grandes beneficios y puntos fuertes.
Resistencia al desgaste
Por supuesto que lo primero que podemos destacar es que es un tipo de suelo que tiene una gran resistencia, tanto al desgaste como a la abrasión, por la protección que se aplica en la primera capa de la superficie.
¿Qué significa esto? Pues que el suelo no se dañará con tanta facilidad, sin importar que tengas mascotas, uses zapatos de tacón de aguja o tengas que mover muebles. Es más, pueden pasar años con un mueble con patas sobre el suelo, y al moverlo, no notarás que se haya hundido o dañado.
Eso sí, recuerda, es importante que la clasificación AC sea alto, lo que puede encarecer un poco más el precio del suelo laminado, pero no importa, ¡es una inversión a futuro!
Estabilidad dimensional
Esto significa que el suelo se mantendrá estable sin deformarse por culpa de algún agente externo, como un fuerte impacto, el cargar con objetos pesados o por la humedad.
Esto se consigue gracias a que se utilizan tableros de alta densidad, comprimiendo la madera para crear tableros duros que garanticen la mínima dilatación de las piezas.
Resistencia a la humedad
Mientras que la madera es bastante débil con la madera, el suelo laminado moderno tiene una gran capacidad para resistir la humedad, ya sean charcos que se formen en el cuarto de baño o porque se derrame un líquido en el comedor o en la cocina.
Esto también la hace apta para poner en el exterior, eso sí, en el caso de ponerse en el balcón o una terraza abierta, debe estar diseñado específicamente para exteriores, con sello waterproof.
Larga vida útil
Sumando todo lo que hemos dicho en los puntos anteriores, queda claro que una de las grandes ventajas del suelo laminado es que tiene una larga vida útil, ¿verdad?
Por supuesto, será necesario escoger un modelo que se adapte a la vida de nuestro hogar. Es decir, si somos muchos en la vivienda, y hay mascotas y niños que es normal que corran, salten o tiren cosas al suelo, es necesario que tenga un alto nivel de dureza. En cambio, si vives solo o sois pocos en casa, con uno con menor dureza será suficiente.
Muchos diseños entre los que elegir
Al ser un producto fabricado artificialmente para simular otros materiales, existen una gran variedad de diseños que se adaptan a cualquier estilo decorativo, desde lo que imitan la madera, a otros materiales como el granito, el cemento, la piedra o incluso la baldosa hidráulica.
A esto hay que sumar una gran variedad de colores y tonalidades, pudiendo crear ambientes que encajen a la perfección con nuestro gusto, evitando obras costosas la tener que poner suelos porcelánicos.
Y por supuesto, tiene un excelente acabado que simula, gracias a las impresiones de alta definición, con gran realismo las superficies. ¡Podrás tener materiales de lujo en el suelo por muy poco dinero!
Compatibilidad con suelos radiantes
Son muchos los que han decidido empezar a incorporar suelo radiante en sus hogares, para que su hogar siempre tenga la temperatura óptima en los meses de fríos.
Por desgracia, no es compatible con todos los materiales. Pero sí que lo es con el suelo laminado, que no se deteriorará ni perderá su forma por el calor extra.
Sensación de calidez en cada pisada
Otra de las ventajas de los suelos laminados es que ofrecen un gran confort en cada pisada, aportando una sensación de calidez al hogar, muy similar a la que aporta el suelo de madera natural.
Fácil de instalar
Al contrario que el suelo porcelánico, que requiere de obras, el suelo laminado se instala de forma flotante, es decir, se pone sobre el pavimento anterior.
Además, no se instala pegado al suelo, por lo que no es necesario usar colas ni pegamentos, y es fácil encajar cada lámina gracias al sistema clic. Claro que, hay que hacerlo con sumo cuidado, para que cada pieza encaje a la perfección y haya una armonía en la distribución y el diseño.
Y seguramente te estarás preguntando, ¿es posible instalarlo sobre cualquier suelo? Pues si, se puede poner sobre azulejos, baldosas, madera, cemento…. Lo único es que no se puede poner sobre otro que sea laminado.
Apenas necesita mantenimiento
Otra de sus grandes ventajas es que el suelo laminado apenas requiere de mantenimiento ni de cuidados especiales, como si que pasa con la madera natural.
Puedes usar fregona, aspirador… Y no tienes que preocuparte porque la humedad penetre en la madera, porque el núcleo está protegido por dos capas superiores que evitarán que el agua penetre. Eso sí, asegúrate de escurrir bien el mocho antes de usarlo.
Más económico que otros materiales
Y la última gran ventaja del suelo laminado es, sin lugar a duda, que es mucho más económico que otros tipos de suelos, como la madera o el vinílico.
Es una opción que combina el atractivo de los materiales naturales, junto con la facilidad de instalación y el confort que estos aportan, con una excelente relación calidad-precio.
Los inconvenientes del suelo laminado
Como suele decirse, no es oro todo lo que reluce. Es cierto que es un material con muchísimas ventajas, pero también tiene sus inconvenientes, como:

Las juntas es el punto más débil
Como ya hemos explicado, este tipo de suelo se instala con el sistema clic, sin tener que usar ningún producto especial para sellar las juntas. Esto hace que este punto sea el más débil y vulnerable del suelo laminado, especialmente en los modelos de gran formato.
Tener en cuenta la resistencia a la humedad
Hay que tener en cuenta que si vas a usarlo en zonas con mucha humedad, como el exterior o el baño, tiene que ser un suelo diseñado específicamente para estas zonas.
Los modelos estándar tienen una capa de protección muy simple, que no los hace adecuados para exteriores o zonas de humedad extrema, como por ejemplo un cuarto de baño.
Dificultad para repararlo
Uno de los grandes inconvenientes del suelo laminado es que cuando una de las láminas resulta dañada, como por ejemplo por un golpe muy fuerte o que se haya astillado, no siempre se puede reparar, lo que implica cambiar esa pieza.
Capas del suelo laminado
Resistencia al desgaste
Comparte tus pensamientos
Aún no hay ningún comentario